La inauguración del Museo Autozama fue un encuentro de formas, sonidos y sentidos. Un viaje simbólico que comenzó con una interpretación magistral de la Orquesta Filarmónica Apassionato, cuyas notas resonaron con elegancia y sensibilidad, marcando el inicio de una nueva etapa para la marca: un espacio donde la movilidad se une al arte con una visión contemporánea.
Este museo nace como una apuesta audaz que une la tradición automotriz de Mercedes-Benz con el poder transformador del arte. Bajo un diseño arquitectónico vanguardista, el espacio alberga modelos icónicos que han definido el rumbo de la ingeniería alemana, y al mismo tiempo se convierte en escenario para exposiciones artísticas de alto nivel.
La muestra inaugural, “Ada Volaba…”, es una retrospectiva que celebra la vida y obra de Ada Balcácer, artista fundamental del imaginario visual dominicano. Su universo cromático y poético llena de energía las salas del museo, creando un diálogo único entre la belleza mecánica y la sensibilidad pictórica.
Durante la ceremonia, Ramón Ernesto Morales, presidente de Autozama, destacó que “este museo representa nuestra creencia de que la precisión del diseño automotriz y la creatividad artística comparten un mismo lenguaje: el de la excelencia. Hemos creado un espacio donde ambas disciplinas se encuentran para ofrecer una experiencia única, profunda y emocional.”
Al referirse a Balcácer, Morales señaló que su obra “es una celebración del alma dominicana: intensa, simbólica y profundamente humana. Cada pieza no solo adorna el espacio, sino que lo transforma, lo eleva y lo llena de significado.”
El Museo Autozama es, en esencia, un puente entre el pasado y el futuro. Un lugar donde la pasión por la innovación se encuentra con la riqueza del legado cultural, recordándonos que el verdadero lujo está en aquello que nos inspira a seguir moviéndonos.








